
Lo que había de inmóvil y de congelado dentro de nuestra percepción se recalienta y se pone en movimiento. Todo se anima alrededor de nosotros, todo se revive en nosotros. (Bergson, 1938, p. 175).
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Es desde esta perspectiva de la noción del movimiento para la estética de la percepción, trasciende la importancia del concepto del movimiento vivido, es lo que nos interesa retomar, para entender que dentro de nuestra apropiación ordinaria de la naturaleza artificial, es en el recorrido por el espacio, que se recrea el ambiente y a través de la percepción de sus afecciones, como son los eventos ambientales sonoros.
Nos adentramos en la evocación de las figuras móviles sonoras, del espacio recorrido, en esta construcción de un mundo imaginario, entre futuro presente y el pasado vivido, es motivo del movimiento y recorridos, donde la construcción personal de instantes del camino espacio temporal es donde interviene una imaginaria intuición artística de naturalizar su entorno, por esta regularización que se expresa en los ritmos de la marcha, que viene a interactuar, el caminante con el espacio recorrido, al igual como el espectador al completar la pieza de arte, al ser partícipes de una interpretación del cuadro.
Durante las festividades, es la ciudad el escenario para que los gestos y ritmos configuren la forma de manifestarse de la gente, en su movilización peatonal, estos gestos se convierten en una danza, al apropiarse de las calles, es la población que integra –como parte del ritual– el espacio del asfalto, que es transformado en una ágora pública cultural, donde se manifiestan y prevalecen sus tradiciones, siendo este espacio de circulación automovilística, que se convierte en el lugar en movimiento vivido donde se festeja, baila y se presentan a la comunidad las imágenes de culto.

Es en estas formas de caminar ritualmente, que se denota un estilo estético sonoro, con el acompañamiento rítmico de las sonajas, el golpeteo de los látigos, los cohetes que anuncian las visitas, el sonar de los zapatos y huaraches con incrustaciones metálicas para hacer sonar la presencia de la procesión peatonal, por la forma de operar expresivamente y cadenciosamente, la vivencia de un espacio antropológico ,
Danzantes en la llevada de la Virgen de Zapopan 2025
